Me acaba de despertar mi madre, llorando desconsolada, que acababa de tener ésta pesadilla:
"Estábamos en la casa de Galicia, bajaba al sótano y, a demás de nuestros trastos, había una panadería, con una amasadora grande, de las que circulares que remueven la masa, y dos chicas haciendo el pan. Apareció una Paloma y Jose (su novio) y yo intentamos espantarla hacia la puerta, pero ella va en dirección opuesta y se atrapa en la amasadora circular. Una de las chicas empieza a darle con lo que parecía un periódico doblado:
-¡Que la mato, que la mato!
Pero forcejeé con ella y conseguí hacer salir a la paloma.
Continuo ordenando el sótano y llegan dos coches llenos de amigos míos. Los recibo y les digo que voy a prepararles un café. Por el camino se me rompen los zapatos y me los cambio por unas botas camperas y mientras daba yogures a los niños noto un pinchazo en el pie derecho. Al levantar la pierna veo que tengo dos clavos clavados en el pié y la bota abierta por la mitad. Al quitar los clavos arranco también la suela y buscando más zapatillas en el sótano eran todas diferentes, así que terminé con una de cada.
Recordé que no había hecho el café y subí por una rampa hasta la cocina, que tenía una cristalera muy grande, por donde pude ver, fuera de la casa, un gato muerto y otro intentando reanimarle.
Salí corriendo y al tocar al gato, éste levantó la cabeza, pero salieron tres gatos que me impidieron cogerlo y empezaron a arañarme. Llamé a Jose gritando, pero el, viendo la tele desde el salón, con los pies sobre la mesa, como se pone siempre, no pudo oírme. Así que fui a buscarlo:
-¡corre que tenemos que llevar a un gatito al veterinario!
Él sacó la cartera y me quiso dar dinero, pero le dije que no lo quería, que quería que me llevara al veterinario.
Al volver el gatito parecía muerto otra vez, pero al tocarlo levantó la cabeza, y un gato negro no me dejaba cogerlo.
lo cogí al despiste y apareció mi hermana:
-¡¿Myriam, donde hay un veterinario?!
Myriam se puso a mirar el movil. En ese momento mis amigos comenzaron a irse y fuí a despedirme de ellos. Había dos chicas que no conocía y una me dijo:
-Menos mal que por fin te conozco, porque te tenía en facebook y creí que eras la virgen.
-jaja, ¡la virgen yo!
-nono, ya me he enterado de que la virgen es ésta.
dijo señalando a la chica de al lado mientras se iban cogidas de la mano.
Después me despedí de 3 deformes que había sentados en el jardín. sin extremidades, enanos...
Myriam:
-Estoy llamando al cementario
-¡Pero cómo al cementerio, si está vivo!
-Para que lo dejes allí...
Nos fuimos Jose, tu, yo y el gatito en el coche. Íbamos por una carretera de montaña, con muchas curvas. Instantes después nos despeñábamos tras una curva cerrada
Al llegar al suelo ya no había coche, solo un enorme suelo de piedra agrietada.
No me dolía nada, pero no podía moverme...
Vosotros os levantasteis y os fuisteis caminando juntos. Grité:
"Te quiero, te quiero"
pero vosotros seguíais andando.
Una voz que venía de ninguna parte me dijo:
-Tienes que hacer este test.
Y apareció un gran test delante de mis ojos, con un sello y un ribete muy formal, pero no era de papel, flotaba en el aire.
Entonces me desperté."