miércoles, 24 de agosto de 2016

Mandala

"Había una vez un anciano curioso. Vivía en una caverna, donde se había retraído del barullo de los poblados. Tenía fama de hechicero y, por lo tanto, discípulos que esperaban aprender con él el arte de la hechicería. El mismo, empero, no pensaba en nada semejante. Solamente buscaba siempre saber lo que fuera que no sabía, y de lo que sin embargo estaba seguro que siempre acontecía. Ahora, cuando hubo ponderado muy largamente sobre lo impensable, no pudo ya arreglarse en su molesta situación de otra manera que tomando un lápiz rojo y haciendo toda clase de dibujos sobre las paredes de su caverna para, de ahí, hallar cómo podría verse aquello que no sabía. Después de muchas tentativas llegó al círculo. "Esto es correcto", sintió, "y aún un cuadrado dentro", y así era todavía mejor. Los discípulos estaban curiosos; sabían empero solamente que algo pasaba con el anciano y hubieran averiguado de muy buena gana lo que realmente hacía. Así, le preguntaron: "¿Qué haces pues, ahí den­tro?" No dio empero información alguna. Entonces descubrieron los dibu­jos en la pared, y dijeron: "¡Esto es!" e imitaron los dibujos. Con ello, sin notarlo, invirtieron el proceso íntegro: anticiparon el resultado y espe­raron forzar, con esto, también aquel proceso que justamente había lleva­do a ese resultado. Así fue entonces y así pasa hoy todavía."

domingo, 21 de agosto de 2016

No hay una solución arquetipica común para la interpretación de los sueños. Su significado simbólico no va mas allá del significado simbólico que puedas extraer de tu relación espacio-contexto-emoción con el mismo. El mismo sueño puede significar lo opuesto para personas diferentes o para la misma persona en momentos diferentes de su vida.

jueves, 18 de agosto de 2016

Ellos

Por mucho que sepas la técnica del filtrado.
El degoteo que desecha la ansiedad entre dos frentes.
La respiración plexosolar que destila la angustia.
Por mucho que sepas hacerla invisible,

ella sigue ahí
y te pregunta como esa voz que desde una esquina desconocida de cualquier calle te llama al darle la espalda:

"sabes tu nombre pero ¿importa eso?
la mediocridad va a seguir filtrándose por todas las grietas
y a caer en espiral sobre cúmulos de risas absurdas
que destrozan con sus carcajadas todo lo que para ti es sagrado
y tu seguirás sus pasos hasta perder la capacidad de conmoverte,
porque de esto va todo,
de que los odies o los dejes pasar.
Ellos ganan siempre"

sábado, 13 de agosto de 2016

Jabberwocky



Jabberwocky es un poema aparentemente carente de sentido que incluyó Lewis Carrol en Alicia a través del espejo. Pese a que la mayoría de las palabras de este texto son inventadas y, en principio, no tienen sentido, nuestro cerebro rellena las grietas por contexto y asociación resultando una historia fácilmente comprensible.
La fuente que subyace al lenguaje cabalga a lomos del espacio que hay entre la experiencia sensible y el espíritu catalizado. Entre la espada y la brújula. Todo lenguaje es una metáfora o, en palabras de Korzybski, "el mapa no es el territorio".

El termino "Jabberwooky" acabó siendo adoptado por la lengua inglesa para referirse al lenguaje sin sentido.