“Cualquier medio o canal de transmisión de información puede activar una carrera armamentística de engaño y detección, pero en el interior de un organismo los canales tienden a ser muy fiables. Como todas las “partes” tienen un destino común, ahogarse o nadar todas juntas, se establece una confianza (Sterelny 2003; para algunas excepciones fascinantes, consúltese Haig 2008 acerca del sellado genómico). Siempre puede haber errores, resultando del simple desgaste del sistema o de una aplicación incorrecta del sistema a entornos para los que no está bien equipado. Es por ello por lo que los delirios y las ilusiones son una fuente tan rica de indicios en la neurociencia cognitiva, ya que ofrecen pistas acerca de en qué confía el organismo en una situación normal. A menudo se dice que el trabajo del cerebro en el proceso de percepción es filtrar, descartar e ignorar todas aquellas características que no son dignas de tener en cuenta del flujo de energía que incide sobre nuestros órganos de los sentidos; conservar y refinar las menas de información útil y dejar de lado toda la morralla. Cualquier elemento no aleatorio del flujo es un patrón real de la información potencialmente útil, que alguna criatura o agente puede aprovechar para prever el futuro. Un pequeño subconjunto de los patrones reales de mundo de un agente cualquiera forma su Umwelt, el conjunto de sus ofrecimientos. Estos patrones son las “cosas” que el agente debería tener en su ontología, las cosas a las que debe prestar atención, las que debe vigilar, identificar y estudiar; el resto de patrones reales del flujo no son más que ruido, por lo que respecta a ese agente. Desde nuestro punto de vista olímpico (no somos dioses, pero si que, cognitivamente, miramos al resto de organismos por encima de sus hombros), vemos con frecuencia que en el entorno hay información semántica muy relevante para el bienestar de criaturas que no pueden detectarla; la información está en la luz, sin duda, pero no es para ellas.”
-Daniel Dennet, De la bacterias a Bach: la evolución de la mente, 2017, Pasado
& Presente, pag. 121