Sales despedido a una zona muerta, donde nadie respeta la integridad del otro y viola continuamente la suya propia con la firmeza del hierro. Cada Holocausto interior es una nueva manera de fenecer y la desgracia del renacimiento no es ninguna motivación porque solo crea un mounstruo detrás de otro que necesita ser saciado con tu energia vital.
Te desgarra, te humilla y cuando te tiene en el suelo con una rodilla sobre el pecho
te instiga a que pidas ayuda, para que veas como nadie viene en tu busca.
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