la masonería funciona exactamente igual que la violación: si el otro cede a tu voluntad has ganado.
Lo que hace muy interesante analizar al masón en contexto, cuando sin atender a la voluntad del otro, que puede ser coincidente, celebra su triunfo, revelando así una naturaleza sádica, y bastante naive he de ñadir, que se jacta de dominar a la otreidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario