sábado, 25 de mayo de 2019
Sufrir y Satán
Der Ventilator feat. Mi Romance de Rally
Sufrir y Satán
Siempre que salimos, no me siento bien
porque dicen que nos miran, cuando no hay nada que ver
que existe uno que lo ve todo y lo sabe todo y nosequé
que es un puto psicótico, y que tu bailas con él.
así que hice un pentaculo con arroz y miel,
3 gotas de mi sangre y 6 hojas de laurel.
mientras vi cómo caía la torre de babel
veo como tus colegas siempre vienen y van
pero a mi lo que me gusta, es sufrir y satán
porque ese que lo ve todo es un puto subnormal
así que al final siempre elijo, sufrir y satán
con las vueltas que nos dimos, al final me mareé
16 vueltas al circulo y 3 golpes en la sien
un destello de la luna, a lo largo de su piel
desprendiendo de la herida, un terrible olor a hiel
una herida que en el mundo, se abre entre yo y él.
porque él siempre es el otro, el que no conoce el bien
veo como tus colegas siempre vienen y van
pero a mi lo que me gusta, es sufrir y satán
porque ese que lo ve todo es un puto subnormal
así que al final siempre elijo, sufrir y satán
26 latigazos propina nuestro amigo cruel,
contra 17 herejes que son iguales que él.
Mi Romance de Rally
Tiralíneas
Tengo una mesa de trabajo que en la vida he usado.
Tiene dos reglas enfrentadas, una a cada lado.
Me la regaló mi madre al cumplir los 11 años,
"porque el niño salió artista" y bastante raro.
No es una mesa de luz, simplemente cubre ángulos
tira lineas regulares, opuestas y hacia cualquier flanco.
Cuando voy por la calle la imagino todo el rato
aunque sea una mesa que en la vida he usado.
Une dos puntos con otro pero nunca más de cuatro
aunque sus líneas son infinitas como un extremo doblado
todas las aristas se cruzan, como en un teseracto,
que siempre que voy por la calle, veo en mi mente girando
aunque sea una mesa de trabajo, que en la vida he usado.
viernes, 12 de abril de 2019
Una comparativa entre ideas políticas
Pueblo e individuo
Es curioso ver la fluctuación entre el uso indistinto de soberanía popular
e individual en el discurso de Durruti (Paz 1996), una dialéctica que parece contradictoria, a
priori, pero que se resuelve si tomamos conciencia de que el sujeto político
que propone es uno que se gobierna a si mismo de forma horizontal, donde
gobernantes y gobernados son la misma cosa[1] y donde
el individuo se da a si mismo su propia capacidad de autogobierno a la vez que
queda impedido para ejercer ningún tipo de coerción sobre el resto de los
individuos que, constitutivamente, no están sometidos a ningún organismo social
ni judicial que respalde dicha coerción[2]. A este
respecto es interesante ver como el discurso liberal de Adam Smith (Smith, 1776) y el discurso ácrata de Durruti confluyen, en
tanto que dan una importancia fundamental al individuo como parte atómica e
indisoluble del sistema que representan. De hecho, parece que podemos ver en el
discurso teórico de ambos, en principio, más semejanzas que diferencias.
Anarquismo, Minarquismo y Comunismo
Aun así, una de las principales diferencias no es baladí. Adam Smith, en
contraposición a Durruti, sí que apela a un soberano[3] y, por
tanto, a una forma de gobierno no horizontal donde se establece algún tipo de
forma de coerción y jerarquía. Concretamente en tres casos: proteger la nación,
cubrir la injusticia y la represión y sufragar el gasto público.
En los
tres casos estamos hablando de mecanismos que se establecen única y
exclusivamente para salvaguardar el punto principal de divergencia entre los
dos autores. la competencia. Es exactamente a eso a lo que apela Durruti
cuando dice “Ningún gobierno en el mundo pelea contra el fascismo hasta
suprimirlo. Cuando la burguesía ve que el poder se le escapa de las manos,
recurre al fascismo para mantener el poder de sus privilegios”. Afirmando
que el origen de la desigualdad no es tanto una cuestión puramente económica,
como afirmaría Marx (Marx, 1867), si
no el principio mismo del poder, que no responde más que la necesidad de
salvaguardar las diferencias que establece ese marco de competencia al que nos
referíamos. Clarificando así su discrepancia para con la Unión Soviética.
Una discrepancia más profunda de lo que parece ya que, para los comunistas, la
desigualdad económica podía regularse bajo el ejercicio del poder. Pero para
Durruti –y todos los anarquistas por extensión- es ese mismo ejercicio del poder, que es el fundamento de todo gobierno[1], el que
genera ese marco de competencia –y desigualdad- en tanto que sigue promoviendo los
privilegios de unos (incluso aunque sean mayoría) frente a otros y su lucha por
mantenerlos u obtenerlos. Es interesante ver cómo, implícitamente, Durruti asigna
a la burocracia Soviética el papel del nuevo opresor que “sacrificó a los
trabajadores alemanes a la barbarie fascista”.
Libertad positiva y libertad negativa
Aunque si en una cosa confluyen Durruti y la Unión Soviética es en
afirmar que ésta competencia que Adam Smith defiende, refiere, en último
término, a la acumulación de propiedad privada y medios de producción. Motivo
por el cual, Durruti, llegará a afirmar que “la Patria es el conjunto de
propiedades” (Guillamón
n.d.). Aquí tenemos la discrepancia fundamental que atravesará toda la filosofía
política de esa época y que se extenderá hasta nuestros días. De la aceptación
o no de esa máxima –la acumulación de propiedad privada- depende, in
extremis, la diferencia entre libertad positiva y la negativa (Berlin and Rivero 2001).
Isaiah Berlin, años después, aclarará ésta confusión lingüística que ha
llevado a los filósofos políticos a defender concepciones radicalmente opuestas
a la luz del termino libertad a través de la historia. Mientras Adam
Smith defiende una libertad estrictamente negativa, esto es “la ausencia de
coacción externa al individuo que desee realizar un curso de acción determinado”(Anon
n.d.)[2],
Durruti defiende que tal tipo de libertad no
es suficiente en tanto que una persona no es libre de hacer algo si su voluntad
está impedida desde la base. O lo que es lo mismo, que aunque no haya coacción
externa que vulnere su libertad, factualmente, le es imposible ejercerla.[3]
La mano invisible y la mano negra
Durruti argumentaría que, al fin y al cabo, ese “no violar las leyes de
la justicia” y esa “mano invisible” son dos Deux Ex machina
que se apoyan en un dogma de fe que apela a un je ne sais quoi económico
o moral que no parece haber buenas razones para pensar que pueda regular la
sociedad (el mecado). Como, de hecho, ha quedado demostrado a lo largo del
siglo XX con la ciclicidad de las crisis del capitalismo y la concentración de
capital en unas pocas manos. La pregunta que podemos hacernos en defensa de
Adam Smith es ¿hubiera sido posible esa armonía que prometía el anarquismo de
haber podido sobreponerse a todos los poderes que le hicieron frente? ¿O
es imposible pensar que pueda hacerse hueco político una ideología que pretende
destruir el principio mismo de la política, el poder?
[1] “Estamos decididos a terminar de una vez por todas [con el
fascismo], y esto a pesar del Gobierno” -Durruti
[2] “Todo hombre, con tal que no
viole las leyes de la justicia, debe quedar perfectamente libre para abrazar el
medio que mejor le parezca para buscar su modo de vivir, y sus intereses; y que
puedan salir sus producciones a competir con las de cualquier otro individuo de
la naturaleza humana (…).” –Adam Smith
[3] Por ejemplo, un individuo puede
tener la libertad de comprar una casa, pero no poder hacerlo nunca por no tener
dinero para la transacción. Así mismo, un hombre puede tener la libertad
(negativa) de volar porque nadie se lo impide pero, a la vez, no tener libertad
(positiva) de volar por que no tiene alas.
[1] “Nosotros luchamos no por el pueblo sino con el pueblo, es
decir, la revolución dentro de la revolución. Nosotros tenemos conciencia de
que en esta lucha estamos solos y que no podemos contar más que con nosotros
mismos” –Buenaventura
Durruti. Todas las citas marcadas únicamente con el nombre del autor refieren a
cada uno de sus textos, respectivamente, a no ser que se indique lo contrario.
[2] Comprenderemos mejor esto si nos
remitimos a la etimología del vocablo griego del sistema político al que nos
referimos elípticamente. Donde “an”- significa ausencia y “arkhé”
mandato o gobierno
[3] “Según el sistema de la libertad negociante, al soberano
sólo quedan tres obligaciones principales a que atender” –Adam Smith
Bibliografía
Anon. n.d. “Libertad Negativa - Wikipedia, La Enciclopedia
Libre.” Retrieved April 11, 2019
(https://es.wikipedia.org/wiki/Libertad_negativa).
Berlin, Isaiah and Ángel Rivero. 2001. Dos Conceptos de
Libertad ; El Fin Justifica Los Medios ; Mi Trayectoria Intelectual.
Madrid : Alianza Editorial.
Guillamón, Agustín. n.d. Carta de Durruti Desde La Cárcel
(1933).
Marx, Karl, 1818-1883. 1959. El Capital : Crítica de La
Economía Política / Carlos Marx. México : Fondo de Cultura Económica,.
Paz, Abel. 1996. Durruti En La Revolución Española.
Madrid : Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo.
Smith, Adam. 1996. La Riqueza de Las Naciones.
Barcelona : Ediciones Folio.
Durruti en la revolución española, Abel Paz. Editorial La esfera de los
libros
Entrevista
del periodista Van Passen en Barcelona el 24 de julio de 1936
“Todos los trabajadores de España saben que si triunfa el fascismo vendrá
el hambre y la esclavitud. Pero los fascistas también saben la que les espera
si pierden (…) Estamos decididos a terminar de una vez por todas [con el
fascismo], y esto a pesar del Gobierno”, afirmó Durruti. “¿Por qué dice usted a pesar del Gobierno? ¿Acaso no
está este Gobierno luchando contra la rebelión fascista?” le preguntó, un
tanto sorprendido el periodista. La respuesta de Durruti sintetiza una visión
de la revolución y una posición frente al Gobierno opuesta por el vértice a la
que apenas unos meses después llevaría a los García Oliver y compañía a entrar
en el Gobierno: “Ningún gobierno en el mundo pelea contra el fascismo hasta
suprimirlo. Cuando la burguesía ve que el poder se le escapa de las manos,
recurre al fascismo para mantener el poder de sus privilegios. Y esto es lo que
ocurre en España. Si el gobierno republicano hubiera deseado terminar con los
elementos fascistas, hace ya mucho tiempo que hubiera podido hacerlo. Y en
lugar de eso, temporizó, transigió y malgastó su tiempo buscando compromisos y
acuerdos con ellos. Aún en este momento, hay miembros del gobierno que desean
tomar medidas muy moderadas contra los fascistas”. Y Durruti sentenció: “Quién
sabe si aún el Gobierno espera utilizar las fuerzas rebeldes para aplastar el
movimiento revolucionario desencadenado por los obreros”.
El periodista prosigue: “Largo Caballero e Indalecio Prieto han afirmado
que la misión del Frente Popular es salvar la República y restaurar el orden
burgués. Y usted, Durruti, me dice que el pueblo quiere llevar la revolución lo
más lejos posible ¿cómo interpretar esta contradicción?” “El antagonismo es
evidente –dice Durruti- Como demócratas pequeño burgueses, estos señores
no pueden tener otras ideas que las que profesan. Pero el pueblo, la clase
obrera, está cansada de que le engañen. Nosotros luchamos no por el pueblo sino
con el pueblo, es decir, la revolución dentro de la revolución. Nosotros
tenemos conciencia de que en esta lucha estamos solos y que no podemos contar
más que con nosotros mismos. Para nosotros no quiere decir nada que exista una
Unión Soviética en una parte del mundo, porque sabíamos de antemano cuál era su
actitud en relación a nuestra revolución. Para la Unión soviética lo único que
cuenta es su tranquilidad. Para gozar de esa tranquilidad Stalin sacrificó a
los trabajadores alemanes a la barbarie fascista. Antes fueron los obreros
chinos que resultaron víctimas de este abandono…”
–“Siempre hemos vivido en la miseria, y nos acomodaremos a ella por algún
tiempo. Pero no olvide que los obreros son los únicos productores de riqueza.
Somos nosotros, los obreros, los que hacemos marchar las máquinas en las
industrias, los que extraemos el carbón y los minerales de las minas, los que
construimos ciudades... ¿Por qué no vamos, pues, a construir y aún en mejores
condiciones para reemplazar lo destruido? Las ruinas no nos dan miedo. Sabemos
que no vamos a heredar nada más que ruinas, porque la burguesía tratará de
arruinar el mundo en la última fase de su historia. Pero –le repito– a nosotros
no nos dan miedo las ruinas, porque llevamos un mundo nuevo en nuestros
corazones”. Y luego agregó: “Ese mundo está creciendo en este instante”.
Adam Smith. La riqueza de las naciones. 1776.
“Todo hombre, con tal que no viole las leyes de la justicia, debe quedar
perfectamente libre para abrazar el medio que mejor le parezca para buscar su
modo de vivir, y sus intereses; y que puedan salir sus producciones a competir
con las de cualquier otro individuo de la naturaleza humana (…).
Según el sistema de la libertad negociante, al soberano sólo quedan tres
obligaciones principales a que atender: la primera, proteger a la sociedad de la violencia e invasión de
otras sociedades independientes; la segunda, el poner en lo posible a cubierto
de la injusticia y opresión de un miembro de la república a otro que lo sea
también de la misma (…); y la tercera, la de mantener y erigir ciertas obras y
establecimientos públicos, a que nunca pueden alcanzar, ni acomodarse los
intereses de los particulares, o de pocos individuos, sino los de toda la
sociedad en común: por razón de que aunque sus utilidades recompensen con
abundancia los gastos al cuerpo general de la nación, nunca recompensarían si
los hiciese un particular.” (…)
“Cada individuo en particular pone todo su cuidado en buscar el medio más
oportuno de emplear con mayor ventaja el capital de que puede disponer. Lo que
desde luego se propone es su propio interés, no el de la sociedad en común;
pero esos mismos esfuerzos hacia su propia ventaja le inclinan a preferir, sin
premeditación suya, el empleo más útil a la sociedad como tal. (...)
Ninguno por lo general se propone primariamente promover el interés
público, y acaso ni aún conoce cómo lo fomenta cuando no lo piensa fomentar.
Cando prefiere la industria doméstica a la extranjera sólo medita su propia
seguridad; y cuando dirige la primera de modo que su producto sea del mayor
valor que pueda, sólo piensa en su ganancia propia; pero en éste y en otros
muchos casos es conducido como por una mano invisible a promover un fin que
nunca tuvo parte en su intención.”
domingo, 17 de marzo de 2019
Umwelt y imagen manifiesta
“Cualquier medio o canal de transmisión de información puede activar una carrera armamentística de engaño y detección, pero en el interior de un organismo los canales tienden a ser muy fiables. Como todas las “partes” tienen un destino común, ahogarse o nadar todas juntas, se establece una confianza (Sterelny 2003; para algunas excepciones fascinantes, consúltese Haig 2008 acerca del sellado genómico). Siempre puede haber errores, resultando del simple desgaste del sistema o de una aplicación incorrecta del sistema a entornos para los que no está bien equipado. Es por ello por lo que los delirios y las ilusiones son una fuente tan rica de indicios en la neurociencia cognitiva, ya que ofrecen pistas acerca de en qué confía el organismo en una situación normal. A menudo se dice que el trabajo del cerebro en el proceso de percepción es filtrar, descartar e ignorar todas aquellas características que no son dignas de tener en cuenta del flujo de energía que incide sobre nuestros órganos de los sentidos; conservar y refinar las menas de información útil y dejar de lado toda la morralla. Cualquier elemento no aleatorio del flujo es un patrón real de la información potencialmente útil, que alguna criatura o agente puede aprovechar para prever el futuro. Un pequeño subconjunto de los patrones reales de mundo de un agente cualquiera forma su Umwelt, el conjunto de sus ofrecimientos. Estos patrones son las “cosas” que el agente debería tener en su ontología, las cosas a las que debe prestar atención, las que debe vigilar, identificar y estudiar; el resto de patrones reales del flujo no son más que ruido, por lo que respecta a ese agente. Desde nuestro punto de vista olímpico (no somos dioses, pero si que, cognitivamente, miramos al resto de organismos por encima de sus hombros), vemos con frecuencia que en el entorno hay información semántica muy relevante para el bienestar de criaturas que no pueden detectarla; la información está en la luz, sin duda, pero no es para ellas.”
-Daniel Dennet, De la bacterias a Bach: la evolución de la mente, 2017, Pasado
& Presente, pag. 121
viernes, 8 de febrero de 2019
Cadenas de significación.
Creer estrictamente en el significado de palabras como amor o libertad es absurdo. El único sentido de palabras de ese tipo es abrir, por metonimia o metáfora, espacios de sensación que compiten entre ellos por la atención de tu conciencia. Es como elegir los colores con los que pintas tu habitación. Hay un entramado de significación en los signos, que se conectan, como cuando juegas al teléfono. Es así como el ojo se convierte en cojo, en rojo, en flojo, en grajo, en trabajo, en fracaso.
Es así es como trazan los sentidos lineas infinitas de significación que funcionan como el juego del teléfono, todo lo que es rojo, todo lo que es redondo, todo lo que es 12, todo lo que, a priori, me parece similar.
El problema de esto viene cuando se lo intenta nombrar, es el famoso problema inabordable de Wittgenstein. De ahí nace entonces, primero, el animismo -todo lo que me resulta similar tiene una vida propia- luego, la religión -todo lo que me resulta similar esta relacionado de una determinada manera que se corresponde con la organización que nuestra comunidad tiene del cosmos- y más tarde llego ésta gente perspicaz que inventó los arquetipos -esas lineas que venimos trazando de lo que nos resulta similar otorga un sentido colectivo a nuestra forma de relacionarnos con el cosmos-.
Pero ésta afirmación sigue siendo capciosa, porque delimita la estructura de la significación como si fueran los barrotes de una cárcel cuando, en realidad, se parece más a una gota cayendo sobre un plano, las siguientes serán más propensas a elegir el mismo camino, la misma cadena de significación, pero esas lineas no son estrictas, basta con que sople el aire para que el camino se bifurque. Y entonces, el ojo, el cojo, el rojo, el flojo, el grajo, el trabajo y el fracaso pueden convertirse en ojo, cojo, rojo, rozo, gozo, esbozo, esposo. Y, precisamente, a esto es a lo que aquellos que quemó la santa inquisición llamaban magia.
Todo depende de como griten tus demonios en la cámara de pandemonium.
El mundo es un gran campo semántico de cadenas de significación.
Esta afirmación es desde el punto de vista emic.
El mundo, por lo general, no tiene ningún interés por nuestros campos semánticos de cadenas de significación.
domingo, 30 de diciembre de 2018
Pandemonium
"Quisiera referirme brevemente a algunas de las ventajas del modelo de Pandemonium como modelo de la conducta consciente. Cuando estudiamos el cerebro, tenemos que hacer una distincion entre los aspectos de la conducta que están disponibles para el estado consciente y los que operan en el plano inconsciente, que tienen la misma importancia. Si concebimos el cerebro como un pandemónium -es decir, como el lugar donde habitan los demonios-, quizá podamos considerar que lo que les sucede internamente a los demonios es la parte inconsciente del pensamiento y lo que se gritan unos a otros es el lado consciente" (McCarthy, 1959:147)"
Esto es a coalición del modelo neuronal de espacio de trabajo global, donde la conciencia parece que no se da de forma jerárquica si no que se dan interrelacionalmente a través de "microimputs"(Dennett y Kinsbourne, 1992) "fijación de contenidos" (Dennett, 1991) "narración sin palabras" (Damasio, 1999) o "representación" (Jack y Shallice, 2001). Todos esos nombres son formas de referirse a un concepto libre de termino que manifiesta la sensibilidad infomirmativa de las neuronas a través de los estímulos sensibles.
Fuente:
Dulces Sueños, Daniel Dennett, Katz editores, 2006
Fast track:
https://es.wikipedia.org/wiki/Modelo_de_Pandemonium
miércoles, 28 de noviembre de 2018
¿A que tipo de cosa nos referimos cuando utilizamos la palabra "género" en filosofía contemporánea?
Al parecer, la noción de genero fue acuñada, inicialmente, por el aparato médico Johns Hopkins a mediados del siglo XX para referirse a la identificación de bebés intersexuales. Esto es, bebés que no se ceñían estrictamente a la clasificación binaria de sexo. El descubrimiento de diferentes condiciones sexuales genéticas, en función de graduaciones hormonales y cromosómicas, desmonta la concepción de feminidad y masculinidad definida hasta entonces.
A partir de ese momento, los movimientos feministas, LGTB y lo que luego se llamaría movimiento Queer, empezaron a usar la palabra género como sinónimo de "identidad sexual". Así pues, para ellos (y para gran parte de la comunidad científica que parece apoyar ésta teoría) el sexo físico no tiene por que coincidir con el género (identidad sexual).
Más allá de todo el componente genético-científico, se revela, entonces, una problemática de estructuras de poder que buscaba patologizar comportamientos no normativos que se hizo fuerte a mediados del s. XIX (entre los 30 y los 60) a través de la aparición de términos como "deficiencia" o "discapacidad"que refieren a problemáticas cronicas que no pueden curarse porque no responden estrictamente a ninguna enfermedad.
Toda esta retórica de apariencia científica pero anclada aún en criterios teológicos sirvió para esta patologización de conductas no normativas. De hecho, el mismo termino "feminista" fue acuñado por un doctor para definir la tendencia a la "afeminación" de los infectados con sífilis.
Las corrientes más constructivistas del feminismo, LGTB y Queer, afirman que el género es performativo, es decir, que se construye en base al comportamiento del individuo y que no tiene relación alguna con el sexo genético. Defienden así una disolución de los roles normativos de género, Tanto de hombres como de mujeres, para establecer una sociedad menos intervenida por las coacciones de comportamiento que generan estos roles en calidad de "aparatos de verificación" (término Foucaultiano) que criminalizan (o incluso patologizan) a los individuos con conductas no normativas o, en ultima instancia, no regidos por el comportamiento que cabe esperar de ellos en relación a su sexo. Este marco de comportamiento normativo es lo que han convenido en llamar "heteropatriarcado".
En ultima instancia, toda la problemática remite a las formas de ejercer poder y al intento de "liberalización"de la conducta contra las normas estandarizadas de conducta que nos influyen a todos.
Dicho esto, en mi opinión, "género", es un término confuso absolutamente metafísico y absolutamente prescindible. Y estoy de acuerdo con Judith Butler cuando dice que hemos de acabar con el género.
Es una palabra que solo sirve como palanca política.
Dicho esto, en mi opinión, "género", es un término confuso absolutamente metafísico y absolutamente prescindible. Y estoy de acuerdo con Judith Butler cuando dice que hemos de acabar con el género.
Es una palabra que solo sirve como palanca política.
jueves, 22 de noviembre de 2018
La izquierda realista
Me gustaría aclarar un par de conceptos muy simples que parece
que no acaban de entenderse y están generando una problemática que nos va a
llevar al hoyo de la diarrea mental:
La política es una modalidad PRESCRIPTIVA, es decir, que
trata de dar una respuesta a cómo debe estructurarse una sociedad. Normalmente a través de una DESCRIPCIÓN previa.
Para tener una prescripción lo más apropiada posible hay que
tener una descripción lo más ajustada a la realidad posible.
Ser de izquierdas o de derechas es una cuestión de como
crees que debe organizarse una sociedad a través de la descripción que se tiene
de la misma.
Por ejemplo: sabemos que hay gente sin piernas. Si crees que
esa gente estorba y que hay que matarlos entonces eres de derechas, si crees
que hay que facilitarle a esa gente la vida en lo máximo posible para que
tengan una vida digna entonces eres de izquierdas.
Ahora viene lo importante:
SI TE DEDICAS A NEGAR QUE EXISTE GENTE SIN PIERNAS ENTONCES
ERES GILIPOLLAS.
SI TE DEDICAS A DECIR QUE LAS PIERNAS SON UN CONSTRUCTO
SOCIAL ENTONCES, como buena persona de izquierdas que soy, lucharé con toda mi
alma para que te den una paguita por deficiente mental.
Stop delirio constructivista. Stop negar las diferencias
genéticas. Aceptar que hay gente más o menos inteligente o que los hombres y
las mujeres son diferentes o que los negros tienen la piel negra y los blancos
la tienen blanca no te hace de Derechas. De hecho es el mero hecho de negarlo
lo que facilita que la derecha gane poder argumentativo y hace que la izquierda
parezca un parvulario idealista que ha acabado creyendo ese cuento de disney de que “todo es posible”.
En la realidad hay límites. Esos límites son diferentes para
cada uno porque todos nacemos con condicionantes diferentes y eso incluye genética, propension a enfermedades, grados de inteligencia,
y demás otras cosas que NO SOLO SON CONDICIONANTES ECONOMICOSOCIALES.
STOP GENERACIÓN DE ALGODÓN.
Si un discurso te ofende te jodes y cabalgas porque DE ESO
VA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN.
Un saludo para toda la izquierda indefinida que nos
dificulta la vida cada día un poco más.
Un saludo a to2 mis fans
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