Asumida la distancia entre tu y yo
recae, con mal augurio, el ardid de la venganza
los interminables laberintos que recorres a solas
las inmensas realidades sin paredes ni losas
los enemigos, todos parecen otro,
pero todos son yo
El desgaste prematuro que genera la osteoartritis de tu rodilla derecha
la que siempre mira hacia adentro y el doctor se empeñó en no corregir
la vida a una luna que siempre está vacía
excepto cuando no miras
El ardor de un sol que nunca se manifiesta y que permanecerá
eclipsado hasta la siguiente luna llena.
No somos animales y creemos en los otros
no somos animales y no creemos en los otros
no creemos en los otros porque no somos animales
somos animales pero del eslabón mas bajo,
del que comprende pero no siente y cuando siente no comprende
y se da la vuelta y desaparece, de uno mismo, para siempre.
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